De acuerdo con estadísticas del estatal Banco Central de Reserva (BCR) divulgadas este lunes, el costo de los alimentos de dicha canasta cerró con un aumento de 2,44 % en la zona urbana y de 3,07 % en la zona rural, ya que el precio en diciembre de 2024 fue de 246,06 dólares y de 178,99 dólares, respectivamente.
En noviembre del año pasado el costo en lo urbano fue de 253,32 dólares frente a los 244,27 dólares en el mismo mes de 2024, y en lo rural fue de 185,30 dólares frente a los 175,22 dólares en 2024.
Entre tanto, en octubre del año pasado el precio en lo urbano fue de 250,74 dólares frente a los 245,74 en el mismo mes de 2024, y en lo rural fue de 190,10 dólares frente a los 175,33 dólares en 2024.
Los datos oficiales dan cuenta que el precio de alimentos en la zona urbana en enero de 2025 fue de 246,64 dólares, en febrero 247,60 dólares, en marzo 245,89 dólares, en abril 247,27 dólares, en mayo 248,22 dólares, en junio 253,05, en julio 255,06, en agosto 250,79 dólares y en septiembre fue de 250,71 dólares.
En la zona rural los costos fueron de 179,96 dólares en enero, 181,04 en febrero, 178,12 en marzo, 178,76 en abril, 179,74 en mayo, 184,56 en junio, 190,79 en julio, 189,40 en agosto y en septiembre fue de 190,93 dólares, según las estadísticas.
Entre los elementos que constituyen la canasta básica alimentaria se encuentra el pan, tortillas, fríjoles, carnes, huevos y frutas, entre otros, para una familia de unos cuatro miembros.
Según las cifras oficiales, cuando el presidente, Nayib Bukele, llegó al poder en 2019 el promedio de la canasta básica alimentaria era de 200,02 dólares y en 2024 marcó los 256,02 dólares en el área urbana, mientras que en la zona rural pasó de 144,48 a 182,62 dólares entre 2019 y 2024.
El salario mínimo en El Salvador, vigente desde junio de 2025 en el área de comercio y servicios es de 408,80 dólares, en el rubro maquila es de 402,26 dólares. Mientras que los trabajadores de la agricultura reciben un sueldo entre 272,72 dólares.
La mayoría de los productos de la canasta básica llegan a El Salvador de países vecinos como Guatemala, Honduras y Nicaragua para cubrir la demanda local.
Esta dependencia es del 90% para hortalizas y verduras, 60% para derivados de la leche, 32% en el caso del maíz, 25% para el frijol y un 33% en el caso del arroz.