Trump respondió así después de que el Gobierno de España, contrario a esa guerra, se negara a autorizar el uso de las bases militares de Rota y Morón (de utilización conjunta con Estados Unidos) para operaciones vinculadas a la ofensiva contra Irán.
En una entrevista con Bloomberg TV recogida por EFE, Botín, que recordó que el banco tiene cerca de cinco millones de clientes en aquel país, señaló que hay que pensar "a medio plazo", y recalcó el papel de la entidad como puente entre Estados Unidos y Latinoamérica y entre Europa y EE. UU.
Para el Santander, el comercio es una de sus principales actividades, ya que la entidad es uno de los mayores bancos de financiación del mundo. El comercio no se ha interrumpido, dijo, y es "muy sólido".
Esa es la realidad, EEUU es "un gran país" en el que el Santander seguirá invirtiendo y la conexión entre ambas naciones y entre ambos países, que a largo plazo es fuerte, se mantendrá.
Respecto al ataque estadounidense contra Irán y sus repercusiones, Botín indicó que el Santander tiene una presencia "muy limitada" en la zona de conflicto, e insistió en que el banco es uno de los mayores del mundo por número de clientes, alrededor de 180 millones en Europa y América.
Es cierto, admitió, que el conflicto plantea riesgos en términos de crecimiento si se prolonga en el tiempo y puede repercutir negativamente en términos de subida de la inflación, pero "aún es pronto" para saber qué es lo que va a ocurrir.