Durante el 195 Período de Sesiones que se celebra del 9 al 13 de marzo en la capital guatemalteca, la embajadora de Guatemala ante la Organización de Estados Americanos ( OEA), Claudia Escobar, subrayó que el país ha optado por un "enfoque equilibrado" frente a amenazas como el narcotráfico y la extorsión.
Escobar enfatizó que las respuestas reactivas no desarticulan las estructuras criminales ni atienden las causas de fondo, como la exclusión y la desigualdad.
"Seguridad y derechos humanos deben avanzar juntos. Un enfoque transversal de derechos humanos fortalece la legitimidad y la eficacia de las políticas de seguridad", afirmó la diplomática.
Asimismo, advirtió que los estados de emergencia no deben convertirse en una respuesta permanente a desafíos estructurales.
La postura guatemalteca se alinea con los 50 lineamientos presentados por el segundo vicepresidente de la CIDH, José Luis Caballero Ochoa , quien destacó que la región concentra un tercio de los homicidios globales pese a tener solo el 9% de la población mundial.
Caballero instó a los Estados a romper la "falsa dicotomía" entre eficacia policial y respeto a las garantías fundamentales.
Para desarticular la operatividad criminal y garantizar la viabilidad democrática, Escobar explicó que Guatemala apuesta por fortalecer la independencia judicial para evitar la cooptación del Estado y golpear el lavado de activos con el fin de asfixiar financieramente a las bandas.
Además, la estrategia prioriza la prevención social para frenar el reclutamiento de jóvenes y busca blindar a periodistas y operadores de justicia como una condición esencial para la democracia.
Finalmente, la embajadora hizo un llamado a la cooperación regional para combatir fenómenos transnacionales como el tráfico de armas y de personas , tras asegurar que ningún país puede enfrentar este desafío de forma aislada.