El video titulado "Las víctimas que quisieron esconder", publicado en los canales oficiales del Ejecutivo, cuestiona las políticas de memoria implementadas por los gobiernos peronistas desde 2003 por tener una "visión sesgada" sobre lo ocurrido de los años setenta.
Según el mensaje oficial, ese enfoque dejó fuera a "miles de víctimas del accionar estatal, paraestatal y de los grupos guerrillero-terroristas", que -afirma- fueron "ignoradas, marginadas y silenciadas".
El material, de más de una hora de duración, incluye el testimonio de Miriam Fernández, hija de Carlos Simón Poblete y María del Carmen Moyano -secuestrados y desaparecidos durante la dictadura-, nacida en cautiverio, apropiada por una familia militar, y quien recuperó su identidad en 2017.
En su relato, asegura que “hubo muchas cosas que no se contaron” sobre ese período y justifica el accionar de su "familia de crianza".
"Para sanar en este país y para sanar como ciudadanos tenemos que contar la historia verdadera", agrega, y menciona que "la sociedad creyó un relato que no fue real, que no fue completo".
Fernández cuestiona además el accionar de organismos de derechos humanos como Abuelas de Plaza de Mayo, llama a "mirar para adelante" y a "dejar el pasado tranquilo y en paz".
El video incluye también el testimonio de Arturo C. Larrabure, hijo del coronel Argentino del Valle Larrabure, secuestrado en 1974 por el grupo guerrillero Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), cuyo caso es presentado como parte de un contexto más amplio de violencia política.
En su intervención, plantea la necesidad de avanzar hacia una reconciliación nacional: "Creo que es el momento de convocar a la unión de los argentinos".
Argentina conmemora este martes los 50 años del golpe de Estado perpetrado el 24 de marzo de 1976 con marchas en todo el país por 'memoria, verdad y justicia', consigna que renueva el repudio social a los crímenes de lesa humanidad cometidos por la última dictadura militar.
En Buenos Aires, los manifestantes confluirán por la tarde en la Plaza de Mayo, frente a la sede del Ejecutivo argentino, histórico sitio donde las Madres de Plaza de Mayo, con sus pañuelos blancos, reclaman desde 1977 saber qué pasó con las 30.000 personas desaparecidas por el régimen militar.