"El número de zimbabuenses muertos en un conflicto extranjero (en referencia a la guerra de Ucrania) asciende ahora a 18. El Estado está gestionando la repatriación de cuatro de ellos, ya que hay problemas con la documentación de los demás", declaró a EFE por teléfono Mangwana.
"Estamos presenciando una tendencia preocupante y peligrosa: el reclutamiento de ciudadanos zimbabuenses para alistarse en ejércitos extranjeros y participar en conflicto armados fuera de nuestras fronteras", advirtió.
El portavoz subrayó la preocupación del Gobierno por este fenómeno y alertó de que muchos de estos ciudadanos zimbabuenses puede que no reciban el mismo trato que los soldados rusos.
"El gobierno está llevando a cabo campañas de concienciación pública para educar a nuestros ciudadanos sobre la importancia de no aceptar ofertas de trabajo en el extranjero por parte de agentes extranjeros sin verificar con el Gobierno su registro y autenticidad", afirmó Mangwana.
La pasada semana, el ministro zimbabuense de Información, Publicidad y Servicios de Radiodifusión, Soda Zhemu, confirmó a EFE que 15 ciudadanos del país habían muerto hasta entonces en el frente ruso "tras ser víctimas de trata de personas" y ser reclutados para luchar en Ucrania.
"Según informes, fueron engañados con falsas ofertas de trabajo y obligados a participar en combates en el extranjero. El Gobierno ha declarado esto como un grave caso de trata de personas y está actuando con urgencia para proteger a sus ciudadanos", declaró entonces el ministro.
Hasta ahora, Zimbabue ha identificado un total de 81 ciudadanos reclutados para luchar con Rusia.
Desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022, las autoridades ucranianas han informado de la presencia de al menos 1.780 africanos de 36 países luchando del lado ruso.
Aunque algunos participan de forma voluntaria como mercenarios, otros han denunciado engaños y coacciones que, según expertos, podrían constituir casos de trata de personas.
Kiev también ha reportado que ciudadanos de países como Somalia, Sierra Leona, Togo, Cuba y Sri Lanka, entre otros, fueron capturados, aunque la mayoría muere o resulta gravemente herido antes de ser tomado como prisionero de guerra.