El viaje, anunciado el pasado lunes por la Oficina Presidencial de Taiwán y que se extenderá hasta el 10 de junio, supone el primer desplazamiento de Hsiao a un socio diplomático de Taiwán desde que asumió el cargo de vicepresidenta en mayo de 2024.
Durante su estancia en esta pequeña nación insular, Hsiao se reunirá con el presidente de Palaos, Surangel S. Whipps Jr., y con otras figuras políticas locales, visitará importantes puntos turísticos y verá de cerca los resultados de proyectos de cooperación bilaterales en áreas como la medicina, la agricultura, la pesca y la infraestructura pública.
La vicepresidenta viajará acompañada por la viceministra de Sanidad y Bienestar, Lin Ching-yi, y por el viceministro de Asuntos Exteriores, Baushuan Ger, así como por personal de la Oficina Presidencial, el Consejo de Seguridad Nacional, el Ministerio de Asuntos Exteriores y otros organismos taiwaneses.
Este viaje de Hsiao al extranjero se producirá en un contexto de crecientes tensiones entre Taipéi y Pekín, que considera a la isla de Taiwán, autogobernada desde 1949, como "parte inalienable" del territorio chino y no ha descartado el uso de la fuerza para hacerse con su control.
A finales de abril, el presidente taiwanés, Lai Ching-te, suspendió un viaje que tenía previsto hacer a Esuatini (la antigua Suazilandia), el último aliado de Taipéi en el continente africano, después de que Seychelles, Mauricio y Madagascar revocaran los permisos de sobrevuelo de su avión presidencial.
El Ejecutivo taiwanés atribuyó ese movimiento a la presunta "coerción económica" de Pekín sobre esos países.
Unos diez días después, el mandatario isleño aterrizó por sorpresa en la nación africana a bordo del avión privado del rey Mswati III, acompañado por la viceprimera ministra de Esuatini, Thulisile Dladla.
El Gobierno chino calificó ese viaje de Lai de "farsa" y de un "truco" sin valor diplomático alguno, al tiempo que acusó al líder taiwanés de actuar de forma "furtiva" para llegar a Esuatini tras el fracaso de su desplazamiento anterior.
Taiwán solo mantiene relaciones diplomáticas plenas con doce Estados en todo el mundo: siete latinoamericanos y caribeños, tres oceánicos, un africano y un europeo (Ciudad del Vaticano).