Rio vino al mundo el 27 de noviembre del año pasado, hijo de la pareja de pandas gigantes Cai Tao y Hu Chun. Ambos fueron trasladados a este parque indonesio en 2017 como parte de un programa conjunto de investigación de 10 años y como símbolo de la amistad entre Yakarta y Pekín, propietario de la inmensa mayoría de los ejemplares de esta especie.
El pequeño panda, que pesa 13,7 kilogramos, ha mostrado un desarrollo que supera los parámetros promedio para su edad. Es capaz de caminar de forma independiente, trepar e interactuar con su entorno, lo que, según la web del zoo, indica una gran vitalidad y adaptabilidad al clima tropical de Indonesia.
El fundador de Taman Safari, Jansen Manansang, señaló a la agencia estatal Antara que el ejemplar fue presentado al público después de haber superado estrictos controles de salud y bienestar animal, como "garantizar que el vínculo entre la madre y la cría se desarrolle de forma natural y sin interferencias”.
La empresa también señala que la "existencia" de este cachorro "demuestra que proteger a un solo panda es, en esencia, salvaguardar la piedra angular del ecosistema y la integridad de la fauna silvestre de Indonesia, (...) demostrando al mundo que" Yakarta "es una firme guardiana de los tesoros biológicos de la Tierra".
Asimismo, el agregado cultural de la Embajada de China en Indonesia, Wang Siping, expresó su "orgullo y agradecimiento" por los exitosos esfuerzos del archipiélago en la conservación del panda gigante, algo que, en su opinión, "refleja la estrecha y creciente amistad" entre ambos países "a lo largo del tiempo", según recoge la prensa local.
Rio, bautizado por el presidente del país, Prabowo Subianto, ha atraído a multitudes de visitantes que se han desplazado desde diferentes puntos del país deseosos de ver al cachorro.
El panda gigante es una de las especies más vulnerables en el reino animal debido a la dificultad que tiene para reproducirse, un problema derivado de la pérdida de hábitat y la endogamia, y el corto período fértil de las hembras, de unas 36 horas al año.
Gracias a los esfuerzos de China, de donde son originarios estos animales, la población de osos panda, que estuvieron al borde de la extinción, alcanza en la actualidad los 2.600 ejemplares, de los cuales 1.900 viven en su entorno natural.