La movilización, que cerraba una serie de protestas nacionales bajo el liderazgo de su fundador, Abhijeet Dipke, escaló a un enfrentamiento burocrático con las autoridades durante la tarde.
Horas después del inicio de una protesta declarada como "pacífica", la Policía de Delhi declaró vencido el permiso de la concentración, bloqueó los accesos al recinto y ordenó el desalojo inmediato.
Pese a las advertencias de las fuerzas de seguridad, que ya se preparan para realizar arrestos según el CJP, Dipke instó a los estudiantes a comenzar una concentración y se atrincheró en el escenario principal tras solicitar sin éxito una extensión oficial del permiso.
"Nos mantendremos aquí sentados pacíficamente. Sé que están a punto de detenerme, pero les pido que continúen la protesta (...) Ustedes (la Policía) nos advierten que el tiempo de protesta ha terminado, pero deberían advertirle a Pradhan que su tiempo en el ministerio ha terminado", clamó.
Los manifestantes, que se reunieron en la capital desde varios puntos del país, se congregaron portando platos, cucharas metálicas y la Constitución india como símbolo para exigir al Gobierno la expulsión del ministro bajo el lema de "¡Fuera Pradhan!".
El CJP se ha convertido en un fenómeno político inédito en la India que ha conseguido superar en seguidores en Internet al gobernante Bharatiya Janata Party (BJP) del primer ministro, Narendra Modi, con más de 22 millones de la Generación Z.
El próximo domingo, más de dos millones de aspirantes a medicina repetirán el examen NEET de acceso en el país, después de que la primera edición de la prueba fuera cancelada tras una filtración masiva de las respuestas.
Esto, entre otras exigencias al Ejecutivo central como la reforma estructural de la Agencia Nacional de Exámenes (NTA) por su incapacidad para frenar las filtraciones de exámenes, han impulsado la exigencia de salida irrevocable del ministro Pradhan.
La NTA, bajo instrucción gubernamental, ordenó a Telegram el bloqueo de su plataforma en todo el país para tratar de contener las filtraciones, una medida duramente criticada desde diferentes sectores civiles por su dureza, pero ratificada por el Tribunal Superior de Delhi.
Activistas de renombre en la región, como Sonam Wangchuk, se han sumado a las protestas para denunciar el colapso del sistema educativo y la trágica realidad de estudiantes que han recurrido al suicido por la presión de las pruebas oficiales.