El embajador francés ante la ONU, Jérôme Bonnafont, fue el encargado de leer una declaración conjunta en nombre de Reino Unido, Grecia, Dinamarca y Letonia, minutos antes de que arrancara una sesión en el Consejo sobre la situación en los territorios palestinos ocupados.
"Pedimos al Gobierno israelí que ponga fin a la expansión de los asentamientos y de los poderes administrativos, que garantice la rendición de cuentas por la violencia de los colonos y que investigue las denuncias contra las fuerzas israelíes", aseguró Bonnafont.
El debate en el órgano de paz de la ONU se centra el cumplimiento de una resolución que condena explícitamente las actividades de asentamiento en el territorio palestino ocupado y pide a Israel que respete sus obligaciones en virtud del derecho internacional.
"Sin embargo, el Gobierno israelí sigue afianzando su control sobre el territorio palestino ocupado", lamentó el embajador francés.
El grupo de los cinco europeos quiso expresar su "profunda preocupación" por lo ocurrido en los últimos meses en Cisjordania y rechazó "todas las medidas destinadas a alterar la composición demográfica, el carácter y el estatus del territorio palestino ocupado".
Según explicó, los planes de Israel dividirán Cisjordania en dos y separarán aún más Jerusalén Este, algo que, a su juicio, supondría un ataque "deliberado y directo contra la viabilidad y la continuidad de un Estado palestino independiente y soberano".
Los europeos exigieron a Israel permitir la entrada de la ONU, UNRWA y ONG internacionales para llevar a cabo operaciones humanitarias y subrayaron la necesidad de un proceso político con el que encontrar una solución duradera al conflicto en la que coexistan los dos Estados.