La compañía anunció la designación de Lilia Fiest Milde como gerente de Negocio Agro Paraguay. Desde ese cargo estará al frente de las operaciones de la empresa en el país y del desarrollo de sus negocios vinculados al agro.
Milde es ingeniera agrónoma, graduada en la Universidad Federal de Paraná (UFPR), en Brasil. A lo largo de casi tres décadas ocupó posiciones de liderazgo en compañías multinacionales del sector, con experiencia en estrategia, gestión empresarial y conducción de equipos en contextos complejos y multiculturales.
Su formación suma dos maestrías en administración: un MBA Internacional por el INDEG-ISCTE de Portugal y un MBA en Planificación y Gestión de Negocios por FAE Business School. Además, está certificada como consejera de administración por el IBGC, el instituto brasileño de gobernanza corporativa.
Gobernanza corporativa, sostenibilidad, transición energética e innovación completan un perfil pensado para liderar el crecimiento y la transformación del negocio en el país.
El negocio se independiza
El nombramiento llega en un momento clave. A nivel global, la división agrícola de BASF avanza en su separación legal y operativa del resto de los negocios del grupo.
El objetivo, según la empresa, es ganar capacidad de respuesta ante las necesidades específicas del sector, acelerar la innovación y estar más cerca de productores, clientes y socios estratégicos.
El peso de la división
Los números explican la apuesta. En 2024, BASF Soluciones para la Agricultura generó ventas por € 9.800 millones.
Su portafolio integra semillas y eventos biotecnológicos, productos de protección de cultivos, soluciones digitales e iniciativas de sustentabilidad.
El grupo BASF, en tanto, reúne unos 112.000 colaboradores y registró ventas por € 65.300 millones en 2024.
El productor en el centro
En Paraguay, la compañía opera a través de una red de distribuidores con presencia en todo el país, con la que acerca tecnologías y herramientas al productor.
BASF asegura mantener un compromiso de largo plazo con el agro paraguayo y trabajar junto a toda la cadena para entender sus necesidades y responder a los desafíos productivos y ambientales del sector.
Con el agricultor como eje de su estrategia, el desafío de Milde será traducir la transformación global de la compañía en resultados concretos para el campo paraguayo.