De acuerdo con una publicación de Gabbard en X, este acuerdo se produjo después de varios meses de "trabajo" entre el Reino Unido y la administración de Donald Trump "para garantizar que la información privada de los estadounidenses se mantenga privada".
"Como resultado, el Reino Unido ha acordado retirar su exigencia a Apple para que proporcione una 'puerta trasera' que habría permitido el acceso a los datos cifrados protegidos de los ciudadanos estadounidenses y habría vulnerado nuestras libertades civiles", anotó la directora de Inteligencia Nacional de EE.UU. en su publicación.
En informática, una puerta trasera ('backdoor' en inglés) es un método, a menudo oculto, para acceder a un sistema o dispositivo informático, evitando los métodos normales de autenticación o seguridad.
Un funcionario británico anónimo declaró al Financial Times que el Reino Unido estaba "entre la espada y la pared" y buscaba una salida.
Este anuncio se produce tras la emisión de una orden, en enero por parte del Reino Unido, en la que se exigía a Apple que le proporcionara acceso de puerta trasera a los archivos cifrados subidos por usuarios de todo el mundo.
En respuesta, Apple retiró a los nuevos usuarios del Reino Unido la posibilidad de suscribirse a su servicio de almacenamiento cifrado de iCloud con Protección Avanzada de Datos (ADP) e impugnó la orden.
Con la orden supuestamente eliminada, no está claro si Apple restaurará el acceso a su servicio ADP en el Reino Unido.