Consultado acerca de cómo encontró la planta al asumir, tras la renuncia de Javier Rodríguez, que alegó “motivos personales”, Benítez respondió que se encontró con una planta mucho más “optimizada con relación a años anteriores. Es un trabajo que se viene realizando de manera sostenida en el trascurso de los años y se debe seguir haciendo cotidianamente. Hoy en día, la cementera es previsible, tiene un trabajo sostenido y se puede contar con el producto que sale de la INC”, señaló.
En cuanto a los planes de su administración, dijo que son: sostener la producción nacional, ir aumentando en calidad y cantidad para poder satisfacer al mercado”. Sobre el aumento de la producción indicó que es “siempre un anhelo que tiene todo industrial”.
Actualmente existen dos auditorías en la INC, una interna iniciada por el extitular Javier Rodríguez, meses antes de su renuncia, y otra encabezada por la Contraloría General de la República (CGR) sobre los US$ 80 millones provenientes de la colocación de los bonos soberanos, para el proyecto de cambio de combustible, proyecto del gobierno de Horacio Cartes.
Al respecto, Benítez indicó: “Tengo entendido que el auditor está consolidando los informes que recibió. Esperamos los resultados que imagino va a tener relación con el informe que va a dar la Contraloría. Podríamos tener respuestas en unos 15 días”, alegó.
Otros de los cuestionamientos a la estatal tienen que ver con las denuncias de los vecinos de Villeta por contaminación por polvo de cemento. Sobre este punto, Benítez dijo que actualmente no hay polvo que afecte a la ciudadanía. “No hay polvo. Recibí denuncias y solicité que envíen información más veraz, videos o fotos actuales, pero no recibí nada”, apuntó.
El lunes 7 se prevé una segunda celebración, esta vez en la planta de Vallemí.
El precio actual del cemento al distribuidor de INC es de G. 39.800 por bolsa y el despacho es de unas 40.000 bolsas por día.