BRASILIA/BUENOS AIRES (AFP, EFE). El mercado cambiario reaccionó con fuerte pesimismo en Brasil a la decisión de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de declarar el coronavirus como una pandemia y a las medidas restrictivas que vienen adoptando algunos gobiernos, como el de Estados Unidos, que prohibió los viajes desde Europa por 30 días.
El dólar se convirtió en un puerto fijo para inversores en Brasil que buscan activos más seguros y huyen de las turbulencias en el mercado financiero, del desplome en la Bolsa de São Paulo y de los bajos intereses en la mayor economía sudamericana, que están en sus mínimos históricos.
El real se hundió por su lado frente al dólar, que llegó a cotizarse por primera vez a 5 reales, antes de que las intervenciones del Banco Central controlaran la disparada a 4,86 reales. El dólar superó la barrera de los 4,30 reales por primera vez el 7 de febrero, y desde entonces no para de despeñarse.
Argentina
Los mercados argentinos abrieron con una marcada tendencia a la baja en momentos en que el Ejecutivo en Buenos Aires, negocia una reestructuración de su deuda pública.
La prima de riesgo de Argentina continuó ayer su escalada sin freno y en las primeras horas de operaciones perforó la barrera de los 3.000 puntos básicos para escalar un 8,8 % y ubicarse en 3.233, en el nivel más alto de los últimos 15 años afectada por la turbulencia financiera mundial.
En el mundo
La peor sesión desde 1987 en Nueva York. Jornadas negras en París, Milán, Londres y Madrid: el pánico se adueñó completamente de las bolsas este jueves.
Los inversores visiblemente perdieron la esperanza en una respuesta económica y financiera eficaz ante una pandemia que hace cerrar fronteras, fábricas y escuelas.
El anuncio, sin concertación, del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de una suspensión de ingreso de europeos a Estados Unidos por 30 días parece ser un símbolo de esta ausencia de cooperación en la lucha contra el covid-19. Y dio el golpe de gracia a mercados en desbandada.