En un recorrido observamos que la Plaza Uruguaya, el Parque Caballero y el Parque Carlos A. López estuvieron abiertos ayer y había presencia de vendedores y otras personas que fueron a tomar tereré o conversar.
Carlos Villalba, vendedor de tereré desde hace diez años, dijo: “En estos días bajó la venta de tereré. Hasta hace poco vendíamos hasta 25 jarras y ahora mucho menos. Todavía tenemos que aguantar estos 15 días de cuarentena que afecta nuestras ventas”.
Asimismo, también se apostaban vendedores de empanada, sandwiches e incluso trabajadores de telefonía móvil. “Todavía vendemos algo, salvamos. Nos preocupa la situación, también nos encargamos de la higiene. Acá hay baños con jabones líquidos, nos lavamos las manos, nos cuidamos”, sostuvo Ñeca González, vendedora de comidas rápidas.
Wilfrido Cáceres, jefe de Gabinete de la Municipalidad, dijo que apelan a un llamado a conciencia y no buscan aplicar sanciones.