Don Pedro contó que su vida cambió completamente cuando, hace 19 años, nació su hija y luego, hace 14 años, su hijo. Siendo padre de dos hijos, se esfuerza todos los días para que no les falte nada material, pero también dedica gran parte de su tiempo a estar presente en sus vidas e inculcarles valores humanos.
“Trato de acompañarles en todo. Siempre les estoy hablando a los dos, que tienen que poner de su parte, estudiar, ser respetuosos, educados, que respeten a su semejante. Hoy en día los jóvenes ya no quieren ni saludar, y siempre les inculco esas buenas costumbres”, expresó.
Afirmó que desde que es padre de familia es otra persona, pues ahora no solo debe salir adelante él, sino también sacar adelante a su familia.