La víctima fue identificada como Liz Paola Casco (30 años), quien relató que estaba en su oficina cuando llegaron dos hombres quienes, a punta de arma de fuego, le exigieron dinero. Al manifestarles que en la empresa no manejan dinero en efectivo, la obligaron a subir a su propio vehículo Toyota Auris.
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Según el relato de la mujer, uno de los hombres se sentó en el asiento del acompañante y el otro en la parte trasera del rodado, le ordenaron que condujera con normalidad y la exigieron que desbloqueara su celular para realizar transferencias bancarias.
Sin embargo, la mujer olvidó su contraseña, por lo que no se concretó la transacción.
La víctima comentó que comenzó a sufrir un ataque de pánico y, al llegar al barrio Villa Deportiva, vio a un grupo de personas, por lo que arrojó su celular y pidió auxilio. Uno de los delincuentes le tapó la boca y le alzó en su regaz, mientras que el otro, que se encontraba atrás, tomó el volante y aceleró.
Tras avanzar algunas cuadras, la mujer logró estirar el volante del hombre y provocó que el vehículo chocara contra una muralla y un árbol. Tras el impacto, los dos hombres descendieron del vehículo y se dieron a la fuga.
En el rodado, los intervinientes hallaron una réplica de pistola, una carpeta, pasamontañas, un par de guantes, un cargador, una cinta roja y varias precintas, lo que refuerza la hipótesis de un intento de secuestro.
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La víctima dijo estar convencida de que los delincuentes tenían la intención de secuestrarla teniendo en quenta que, si su intención era realizar una transferencia de dinero, la habrían obligado a hacerlo en el interior de la oficina.