“Cuando una persona atraviesa un diagnóstico de cáncer de mama, el apoyo de su entorno puede convertirse en una parte muy importante del proceso. Acompañar no significa tener todas las respuestas, sino estar presente, escuchar y respetar”, expresa la Lic. Christina Romero, psicóloga clínica.
“Una mujer que cursa esta enfermedad necesita sentirse acompañada, escuchada y respetada. Cada mujer vive este proceso de una manera diferente. Por ejemplo, algunas necesitan hablar, mientras que otras pueden necesitar momentos de tranquilidad. Lo importante es hacerle saber: ‘Estoy acá para vos’, a fin de que siempre sepa dónde acudir y en quién confiar”, agrega
¿Cómo ofrecer ayuda?
“Acompañarla a una consulta, colaborar con las tareas de la casa, preparar una comida o simplemente compartir un momento. Una pregunta sencilla puede ser de gran ayuda: ¿Qué puedo hacer por vos hoy?”, expresa la Lic. Romero.
“Escuchar no significa tener una solución para todo, significa darle espacio para expresar lo que siente, sin juzgarla ni minimizar sus emociones. A veces, decir: ‘Te escucho, estoy acá’, es suficiente”, refiere.
También aconseja que hay que evitar las comparaciones y los consejos constantes o frases como “Tenés que ser positiva” o “No pienses en eso”. “Aunque se digan con buena intención, pueden hacer que la persona sienta que no tiene espacio para expresar lo que realmente siente”, declara.
¿Cómo respetamos sus tiempos?
“No todas las personas reaccionan de la misma manera, ya que puede haber días de miedo, tristeza, cansancio o enojo. La mujer no necesita que le pidamos que sea fuerte todo el tiempo, necesita saber que puede sentirse como se siente y que seguirá contando con el apoyo de su entorno”, destaca.
La Lic. Romero indica que siempre hay que preguntar antes de ayudar, escuchar más y aconsejar menos. “Compartir momentos que no estén relacionados únicamente con la enfermedad, también forman parte del acompañamiento”, finaliza.