El Gobierno central y los estados federados acordaron este paso para evitar el colapso del sistema sanitario, atendiendo a los llamamientos de los expertos y tras la cascada de medidas regionales que se han ido adoptando en los últimos días.
“Es el día de hacer lo necesario”, aseguró la canciller alemana, Angela Merkel, quien argumentó que las restricciones previas “no han sido suficientes”.
La canciller, que destacó que se trata de evitar la “sobrecarga del sistema sanitario” reduciendo al máximo los contactos interpersonales.
El acuerdo incluye el cierre de todos los establecimientos comerciales considerados no esenciales, que se suman al ocio, la cultura y la gastronomía, que suspendieron su actividad a principios de noviembre.
Los colegios y las guarderías permanecerán asimismo cerradas tres semanas y media, dejándose la puerta abierta para casos excepcionales, como hijos de padres con profesiones esenciales.
Las reuniones familiares seguirán limitadas, aunque las condiciones se relajarán levemente entre el 24 y 26 de diciembre para permitir encuentros familiares (aunque no en Nochevieja, Año Nuevo y Reyes).