Según informaciones coincidentes de la televisión pública ARD y del semanario "Der Spiegel", la mujer, de 32 años y relevada de su puesto, filtró a Hildmann informaciones sobre las diligencias abiertas contra él y de su orden de detención.
La sospechosa estuvo durante años al frente del departamento de informática de la Fiscalía en Berlín y fue despedida de forma fulminante el pasado mayo.
Supuestamente filtró a Hildmann documentación sobre las diligencias abiertas contra él y de la orden de registro a su vivienda. Se le busca por incitación a la violencia y resistencia a la autoridad.
Hildmann, con doble nacionalidad germano-turca, es un agresivo líder del movimiento antivacunas, que se ha destacado por sus incendiarias arengas contra los medios de comunicación, agresiones a periodistas, proclamas antisemitas y racistas.
Es la figura más conocida entre esas corrientes, que había adquirido anteriormente cierta notoriedad como cocinero vegano para pasar con la pandemia a defender teorías de la conspiración y sostener tesis ultraderechistas.
Salió de Alemania mientras se instruía su caso y se encuentra presuntamente en Turquía, país del que no debe temer que se le extradite puesto que conserva esa nacionalidad.