El parqué parisino volvió así a acercarse al umbral de los 7.000 puntos, al cerrar en los 6.979,97. Esta vez fue la esperanza de una desescalada la que tranquilizó al mercado inversor, plasmada en la retirada de parte de las tropas rusas de la frontera con Ucrania.
De los 40 componentes del índice CAC-40, 34 cerraron en positivo y seis, a la baja.
El fabricante automovilístico Renault encabezó las ganancias en el selectivo, con un 5,45 % de subida, seguido por la firma del sector del lujo Hermes (5,44 %) y el también fabricante de automóviles Stellantis, que avanzó el 4,15 %. LVMH, otro de los pesos pesados del lujo, escaló el 3,58 %.
El productor de neumáticos Michelín fue uno de los seis valores en rojo y se contrajo un 3,49 % ante los temores de un posible desabastecimiento de ciertos componentes.