Unas 100.000 personas, según los datos de los organizadores, abarrotaron la plaza de la República para escuchar al candidato, de 70 años, que a su tercer intento aspira a superar la primera vuelta y reunir en torno a su programa radical a toda la oposición contra Macron.
Mélenchon repitió dos de los principales puntos de su programa: adelantar dos años la jubilación, hasta los 60 años, frente al actual presidente que propone retrasarla a los 65, y elevar hasta los 1.400 euros el salario mínimo.
El izquierdista propone además una reforma profunda del país con una nueva Constitución que dé paso a la VI República y ponga fin a la actual, que considera "monárquica" al otorgar todo el poder al inquilino del Elíseo.
Los sondeos sitúan por ahora a Mélenchon en tercera posición, cuatro puntos por detrás de la ultraderechista Marine Le Pen, que ronda el 20 % de las intenciones de voto, lejos de Macron que roza el 30 %.
Pero Mélenchon cree posible recuperar la diferencia y recuerda que hace cinco años ganó puntos en la recta final de la campaña y se quedó a 600.000 votos de pasar a la segunda vuelta.
El candidato de La Francia Insumisa, que considera que su voto es la única opción para detener a las élites que gobiernan al país desde hace décadas, hizo un llamamiento al voto "eficaz", una clara referencia a todos aquellos que tienen previsto apoyar a otros candidatos de la izquierda sin opciones reales de superar la primera vuelta.
En su punto de mira está el 5 % que ahora apuesta por el ecologista Yannick Jadot, el 3 % del comunista Fabian Roussel o, incluso, el 2 % de la socialista Anne Hidalgo, además del 1 % que tienen los trostkistas Nathalie Artaud y Philippe Potou.
A ellos iba dirigida en buena medida la demostración de fuerza que hizo en París, pero también a ese tercio de la población que, según las encuestas, no tiene previsto ir a votar en la primera vuelta del 10 de abril próximo, un porcentaje inusualmente elevado para unas presidenciales.
En el cuartel general de Mélenchon consideran que movilizar a los abstencionistas les puede dar los votos que les faltan para superar a Le Pen y conseguir el ansiado duelo contra Macron al que aspira el izquierdista.