El presidente del comité popular de Hanói (equivalente a alcalde), Tran Si Thanh, ordenó el jueves a los responsables de todos los distritos y barrios de la ciudad que suspendan todos los eventos culturales, deportivos o de entretenimiento para rendir homenaje a los fallecidos en el incendio, informó este viernes el diario Tuoi Tre.
De los 37 heridos, uno ha sido dado de alta mientras seis de los 36 que siguen ingresados en varios hospitales de Hanói están en estado crítico, según el Departamento de Salud de la ciudad.
A raíz del incendio, el Ministerio de Seguridad Pública pidió el jueves a la Policía de todo el país que inspeccione los sistemas de prevención de incendios en bloques de pequeños apartamentos en zonas de alta densidad" y advirtió de que "las violaciones deben ser seriamente castigadas".
El propietario del edificio, Nghiem Quang Minh, de 44 años, está detenido desde el miércoles a la espera de que se confirme si cumplía con la normativa de seguridad contra incendios.
Según ha publicado la prensa en los últimos días, el dueño tenía un título de propiedad para todo el edificio de 9 plantas, pero no para cada uno de los 45 apartamentos que alquilaba.
Las imágenes de las víctimas y el estado desolador de las inmediaciones del edificio y del aparcamiento de la planta baja, con decenas de motos calcinadas, ha reavivado en Vietnam el debate por la seguridad contra incendios en grandes urbes densamente pobladas, donde a menudo se construyen edificios con escasa planificación urbana.
El incendio de Hanói es el más letal que ha sufrido Vietnam en 21 años, desde que el fuego en un centro comercial de Ho Chi Minh (antigua Saigón) segó la vida de 60 personas en 2002.