La portavoz de la provincia del Cabo Occidental (donde se produjo el incidente), Rowena van Wyk, confirmó el hallazgo de los cuerpos, e indicó que 36 personas siguen desaparecidas.
El derrumbe sucedió en la ciudad de George el pasado lunes.
Ayer, sábado, las autoridades rescataron a una persona con vida e ilesa, que había quedado atrapada y no se podía mover.
Mientras las familias de las personas atrapadas bajo los escombros esperan con ansiedad noticias sobre sus seres queridos y celebran vigilias, más de seiscientos funcionarios de gestión de emergencias y desastres están trabajado incansablemente en el lugar del accidente.
El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, envió el pasado martes martes su “más sentido pésame a los familiares y amigos” de los fallecidos y subrayó que “las investigaciones sobre la causa del incidente deben tener como objetivo (…) evitar que se repita este desastre”.