En una rueda de prensa con motivo de la presentación del primer informe sobre la igualdad entre las regiones de Alemania, Habeck instó a aprovechar este tiempo para encontrar "una solución política y negociada".
Agregó que si hay espacio para la diplomacia y se hace palpable que se está en el buen camino hacia un acuerdo, no se opondría a retrasar un poco la fecha, aunque subrayó que todo depende de que el progreso sera real.
Reiteró que lo importante es que los aranceles sólo se cobrarán a partir de noviembre y que, en consecuencia, "aún queda un margen de unos meses para una solución política".
Instó a aprovechar realmente este tiempo para una solución política "en lugar de intercambiar tablas de Excel".
"En primer lugar, no podemos permitir que no haya igualdad de condiciones", concedió, y señaló que Alemania, en particular, tiene un gran interés en garantizar que los mercados no se destruyan por subvenciones y normas no conformes con la Organización Mundial del Comercio.
"También debemos estar dispuestos a luchar por ello", subrayó, y añadió que Alemania no tiene ningún interés en una carrera de aranceles y la consecuente fragmentación de los mercados, al igual que tampoco China.
"También China es un país que exporta y si esto se entiende, si nos tomamos en serio los respectivos puntos de vista de la otra parte, entonces hay un buen corredor para una posible solución, y de esto estamos hablando intensamente con la Comisión y con los chinos también", aseguró.