“El intento de difamar al Partido Comunista Chino (PCCh) y al sistema de nuestro país no es más que una ilusión y una sobreestimación de sus propias capacidades”, declaró hoy el portavoz del Ministerio de Exteriores Lin Jian en rueda de prensa.
Lin criticó con dureza las afirmaciones de Mullin, presidente del Comité Selecto de la Cámara de Representantes sobre el PCCh, quien en una entrevista con Bloomberg TV acusó al Gobierno chino de ejercer presión sobre los estudiantes chinos en el exterior e incluso de empujarlos a espiar.
“Cualquier esfuerzo por sembrar división entre el Partido Comunista Chino y el pueblo está condenado al fracaso y encontrará la firme oposición de los más de 1.400 millones de chinos”, advirtió el portavoz.
Las declaraciones de la Cancillería se producen en un momento de crecientes tensiones entre ambos países.
Esta semana, el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, anunció que el país norteamericano comenzará a revocar visados de estudiantes chinos, alegando motivos de seguridad nacional y vínculos con el Partido Comunista.
La portavoz china de Exteriores Mao Ning calificó este jueves la medida de “discriminatoria” y recalcó que socava gravemente los intercambios culturales y educativos bilaterales.
Pekín también ha rechazado las recientes acusaciones de Washington de que universidades como Harvard estarían colaborando con intereses chinos, lo que ha llevado al intento -por ahora bloqueado por una jueza federal- de impedir que la institución acepte estudiantes extranjeros.