"Esta brutal agresión constituye una peligrosa escalada, una obediencia ciega a las agendas de la desobediente ocupación sionista, una flagrante violación del derecho internacional y una amenaza directa a la paz y la seguridad internacionales", dijo Hamás en un comunicado en su cuenta en Telegram.
Para el grupo palestino, la participación de Estados Unidos en este nuevo conflicto representa "un ejemplo de la política de imponer la hegemonía mediante la fuerza", así como una decisión basada en "la ley de la selva", que describió como incompatible con todas las normas y convenciones internacionales.
"Afirmamos nuestra solidaridad con nuestros hermanos de la República Islámica, sus líderes y su pueblo, y nuestra plena confianza en la capacidad de Irán para defender su soberanía", añadieron los islamistas.
Tras el ataque, el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, afirmó esta mañana que Irán se reserva "todas las opciones para defender su soberanía" y que este acarreará "consecuencias duraderas".
Estados Unidos se sumó esta madrugada de manera abrupta a la ofensiva israelí contra Irán con el bombardeo a las tres principales instalaciones del programa nuclear iraní, mientras que el presidente Donald Trump amenazó al régimen de Teherán con más ataques si "la paz no llega rápido".
Según fuentes del Pentágono, los bombarderos estratégicos B-2 cargados con bombas antibúnker de gran tonelaje apuntaron a varios puntos débiles en la fortaleza subterránea de Fordó, el principal centro de enriquecimiento de uranio iraní, contra el que EE.UU. lanzó varias bombas antibúnker GBU-57, nunca antes usadas en combate real.