Puente para Potrero Esteche llega con signos de deterioro y desata fuerte rechazo vecinal

LAURELES. Lo que inicialmente fue recibido como una respuesta largamente esperada a un histórico reclamo de conectividad, terminó convirtiéndose en motivo de indignación en la comunidad de Potrero Esteche, distrito de Laureles. Pobladores cuestionan que el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) haya enviado una estructura metálica con visibles señales de desgaste para ser instalada en el paso conocido como Zanjita.

La estructura llegó ayer a la zona donde será montada. Sin embargo, apenas fue descargada, vecinos advirtieron daños en la base, corrosión en varias piezas y sectores con evidente deterioro, lo que encendió la preocupación de los habitantes de esta apartada comunidad del departamento de Ñeembucú.

Según explicaron, el puente metálico corresponde a una estructura que anteriormente estaba instalada en Nanawa, ex Puerto Elsa, en el departamento de Presidente Hayes, y que fue desmontada tras ser reemplazada por un puente de hormigón.

Lo que debía representar un avance para la comunidad de Potrero Esteche distrito de Laureles, terminó generando malestar. Los pobladores consideran que la respuesta estatal llegó en condiciones que, lejos de ofrecer seguridad, abre nuevas dudas sobre la calidad y la durabilidad de la obra.

“Es una vergüenza. A simple vista se observa el estado oxidado de varias piezas. Hay partes corroídas que comprometen la integridad estructural. Si se coloca así, será una trampa mortal”, expresó uno de los vecinos durante la inspección informal realizada en el lugar.

La principal preocupación gira en torno a la resistencia de la estructura ante futuras crecidas. Los pobladores sostienen que el material fatigado difícilmente soportará el impacto de un nuevo ciclo de intensas lluvias asociado al fenómeno de El Niño.

“Zanjita no necesita chatarra. Merecemos respeto, no las sobras descartadas de la capital”, manifestó otro poblador, al cuestionar quién asumirá la responsabilidad y certificará la seguridad de materiales que presentan desgaste visible.

La explicación del MOPC

El jefe del Distrito 12 del MOPC en Ñeembucú, Pedro Cantero, confirmó que la estructura pertenecía al antiguo puente de Nanawa y que, tras ser reemplazada por una obra de hormigón, fue reasignada a este departamento.

Indicó que 17 distritos solicitaron el puente y que finalmente la cartera de Estado decidió destinarlo a Ñeembucú.

Respecto a las críticas de los vecinos, señaló que técnicos de la Sección Puentes del ministerio llegarán la próxima semana para realizar trabajos de reparación, soldadura y pintura.

“Van a venir con equipos de soldadura para arreglar toda la estructura y se va a pintar. Va a quedar como nuevo”, afirmó.

Cantero detalló que el puente tiene 30 metros de longitud y fue trasladado en dos camiones. Añadió que no hubo proceso de licitación porque se trata de una estructura reutilizada enviada como transferencia institucional.

También aclaró que la Gobernación de Ñeembucú tendrá a su cargo la construcción de los pilotes sobre los cuales será instalada la pasarela metálica.

Un reclamo que expone una vieja deuda

Zanjita, compañía Potrero Esteche, distrito de Laureles se encuentra a 74 kilómetros de Pilar. Para los habitantes de la zona, el episodio volvió a poner en evidencia una vieja queja del interior profundo: la postergación de obras básicas y la llegada de soluciones improvisadas.

Mientras el MOPC promete acondicionar la estructura, en Laureles persiste la desconfianza.

La expectativa inicial de contar con un puente seguro quedó opacada por una pregunta que sigue abierta entre los vecinos: si la obra es realmente una solución o apenas otro parche para una comunidad que lleva años esperando una respuesta definitiva.