Según detalló un alto cargo del Ejército nigeriano que quiso mantener el anonimato porque no estaba autorizado a hablar con la prensa, los agresores atacaron las bases de Dutse Mariga y Boko, en el estado de Níger, y la de Aungwan Turai, en el de Kaduna.
"Perdimos al menos 16 soldados en ataques simultáneos de bandidos en la madrugada del martes contra nuestras bases en Níger y Kaduna. Efectuaron disparos sostenidos con el objetivo de desalojar a las tropas", señaló la fuente.
"Nuestros valientes soldados respondieron y se produjo un tiroteo", añadió el alto mando, al precisar que al menos cinco militares resultaron heridos en el intercambio de disparos, si bien la calma ya ha regresado a las bases atacadas.
El Ejército nigeriano confirmó oficialmente los hechos a través de sus redes sociales y, aunque no especificó el número de soldados fallecidos, explicó que fuerzas aéreas y terrestres dieron respuesta a los asaltos y cifró en "decenas" los atacantes abatidos, algo que también confirmó la citada fuente a EFE.
"Lamentablemente, algunos valientes guerreros pagaron el precio supremo en las batallas, que se alargaron durante un día, mientras que cuatro soldados heridos en combate están recibiendo actualmente tratamiento por sus heridas de bala", aseguró el Ejército.
Algunos estados de Nigeria -sobre todo del centro y noroeste del país- sufren ataques incesantes por parte de 'bandidos', término usado en el país para nombrar a las bandas criminales que cometen asaltos y secuestros masivos para pedir cuantiosos rescates, a las que las autoridades tildan en ocasiones de "terroristas".
Los ataques se repiten pese a las repetidas promesas de terminar con la violencia por parte del Gobierno nigeriano.
A esta inseguridad se suma la ocasionada desde 2009 por la actividad del grupo yihadista Boko Haram en el noreste del país y, a partir de 2016, también de su escisión, el Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP, por sus siglas en inglés).