“La realidad es que Boniface Mwangi Kariuki ha sido declarado con muerte cerebral. La cuenta del hospital ya supera los tres millones de chelines kenianos (algo más de 19.800 euros)”, relató la portavoz, Emily Wanjira, en el Hospital Nacional Kenyatta en una rueda de prensa, según recogen este lunes medios locales.
A última hora del domingo, los médicos de ese hospital público, el más grande de Kenia, explicaron a los familiares que el tronco encefálico del joven, de 22 años, dejó de funcionar.
“Estamos rezando y esperando la ayuda de personas solidarias, porque cuando alguien es declarado con muerte cerebral, sabemos lo que significa”, agregó Wanjira.
Imágenes difundidas en medios locales y redes sociales muestran a dos efectivos golpeando en la citada manifestación a Kariuki con la culata de una escopeta antes de dispararle en la cabeza y de alejarse del lugar.
El vendedor ambulante fue trasladado por manifestantes hasta un ambulatorio y luego derivado al Hospital Nacional Kenyatta, donde los médicos removieron los proyectiles de su cuerpo tras dos horas de cirugía y lo conectaron a un respirador mecánico en la unidad de cuidados intensivos para mantenerlo con vida.
Los agentes implicados, identificados como Klinzy Barasa Masinde y Ducan Kiprono, fueron detenidos y se encuentran bajo investigación por la sección de Homicidios de la Dirección de Investigaciones Criminales (DCI, por sus siglas en inglés).
Las protestas del 17 de junio pasado surgieron a raíz de la indignación generalizada que causó la muerte del bloguero y maestro de 31 años Albert Ojwang, quien fue hallado muerto bajo custodia en la comisaría central de policía de Nairobi a principios de junio.
El fallecimiento de Ojwang ha reavivado las críticas contra el uso excesivo de la fuerza por parte de la Policía keniana.