"Tenemos dos meses para completar este plan", dijo este sábado Bayrou en unas breves declaraciones al canal BFMTV mientras aguardaba la salida de la etapa del día del Tour de Francia, que hoy partió de Pau, la ciudad de la que es alcalde.
Añadió que en ese período habrá explicaciones y aclaraciones para "precisar, afinar y responder" sobre cómo será el presupuesto de cada departamento gubernamental, en un proceso que equiparó a la cordillera del Himalaya.
Sin embargo, Bayrou rechazó dar más detalles o comentar sobre la reacción de los partidos de oposición porque dijo que tiene una regla: "No mezclo el Tour de Francia con la política nacional".
La oposición, tanto la extrema derecha de Marine Le Pen como el bloque de partidos de izquierda, ha rechazado con firmeza los principales elementos del nuevo presupuesto y amenaza con una moción de censura para el otoño, una vez terminado el período de vacaciones parlamentarias.
La unión de estos partidos de oposición ya tumbó en diciembre pasado al anterior Gobierno de Michel Barnier, precisamente por el proyecto de presupuesto para 2025.
El plan prevé una congelación de los gastos del Gobierno (salvo el aumento del presupuesto de Defensa) y de las pensiones de jubilación y de las prestaciones sociales.
También incluye la supresión de dos de los once días festivos anuales que hay en Francia, el recorte de gastos por 5.000 millones de euros de las colectividades locales y departamentales, así como la supresión de ciertos nichos de ventajas fiscales y el aumento de ingresos por una mayor lucha contra el fraude fiscal.