El gobernador prorruso de Jersón, región parcialmente ocupada por las tropas rusas, explicó a Putin que este año se espera una cosecha baja de hasta 19 quintales de grano por hectárea, la mitad del año pasado, debido a las altas temperaturas y la sequía.
"Hemos tenido cerca de 40 grados centígrados", indicó.
En particular, señaló que la sequía provocó pérdidas de más de 600 millones de rublos (cerca de 7,5 millones de dólares).
Según Saldo, la sequía malogró 66.000 hectáreas de cultivos de grano y 218.000 hectáreas de girasol.
"Declaramos una situación de emergencia a nivel regional. Estamos compensando a los trabajadores agrarios", dijo.
Putin llamó a desarrollar un programa de mejora de la tierra particular para esta región con el fin de elevar la productividad agrícola.
También instó a "no olvidarse de la infraestructura, en particular las carreteras".
Al respecto, Saldo informó al mandatario ruso que en los últimos tres años la región ha invertido 28.000 millones de rublos (348 millones de dólares) en el desarrollo vial.
"Se trata de un volumen colosal. Es una suma enorme para la región de Jersón", indicó, al agradecer al Gobierno ruso y a la compañía estatal Avtodor, especializada en la construcción de carreteras.
No obstante, el gobernador de Jersón expresó su confianza respecto a la posibilidad de que la región no necesitará pedir subsidios al Estado en el futuro pese a que todavía hay inversores que temen ir debido a la cercanía de la guerra.
"Nos abasteceremos por nuestra cuenta", señaló.
A su vez, Putin le dio un espaldarazo al respecto, aunque reconoció que "la situación no es la mejor desde el punto de seguridad".