Minic había sido encargado de formar un nuevo gobierno por el polémico líder serbobosnio, Milorad Dodik, cesado del cargo a mediados de agosto por decisión judicial tras ser condenado por no acatar decisiones de la Justicia central del país balcánico.
Dodik, un político nacionalista y prorruso que desde hace años aboga por la separación del ente serbio de Bosnia y su unión a Serbia, no reconoce las sentencias de los órganos judiciales bosnios.
El líder serbobosnio asegura que sigue en el cargo y que “solo el pueblo” puede decidir si seguirá presidente, en un referendo ilegal convocado para el 25 de octubre.
Dodik reiteró hoy que el referendo será seguido de una “resolución sobre la autodeterminación" de la República Srpska.
La Comisión central electoral de Bosnia convocó para el 23 de noviembre elecciones para elegir un nuevo presidente del ente serbio, que Dodik ha amenazado con obstruir.
Bosnia vivió entre 1992 y 1995 la guerra más sangrienta de la desintegración de la antigua Yugoslavia.
Tras unos 100.000 muertos y millones de desplazados y heridos, la guerra terminó con el Acuerdo de Dayton en 1995, que creó dos entes autónomos, uno para los serbios y otro compartido para croatas y bosniacos (musulmanes).