El Global Real Estate Bubble Index, que analiza los precios de vivienda de 21 urbes globales, percibe un riesgo "alto" de una burbuja en Miami, por encima de Tokio y Zúrich, mientras que en Estados Unidos supera a Los Ángeles, San Francisco y Nueva York.
El reporte, que define la "burbuja" como un "sustancial y sostenido error de fijación de precios", contempla como factores el "desacople entre los precios y los ingresos y las rentas locales", y "los desbalances de la economía real, como un exceso de préstamos y de actividad de construcción".
Miami ha tenido el mayor encarecimiento de la vivienda de todas las ciudades analizadas en los últimos 15 años aunque esto diverge de los alquileres, considera el estudio, que cita un incremento interanual del 1,9 % en el precio de venta de las propiedades en el segundo trimestre de 2025 y un decremento del 1,9 % en las rentas.
"La actual relación precio-alquiler ha superado, incluso, los extremos de la burbuja de propiedades de 2006, reflejando un alto riesgo de burbuja", determina el reporte.
Los precios de vivienda unifamiliar en el condado de Miami-Dade han subido un 77 % desde 2019, el año anterior a la pandemia de la covid-19, por encima del 52 % nacional y del aumento del 29 % de los salarios, indica Miami Realtors, la asociación local de bienes raíces.
Pero la organización argumenta que este encarecimiento es por fundamentos de oferta y demanda, en lugar de actividad especulativa y acceso "fácil" al crédito, como ocurrió en la burbuja inmobiliaria que precipitó la Gran Recesión de 2007.
Ana Bozovic, integrante de Miami Realtors y fundadora de Analytics Miami, calificó de “alarmista” el índice de UBS al afirmar que “no está justificado”, en declaraciones a EFE.
La experta aseveró que las burbujas suelen estar impulsadas por el crédito y las deudas, pero Miami "lidera la nación en compras en efectivo", pues el 43 % de las compras de vivienda son al contado y esta proporción supera el 70 % en los condominios de 1 millón de dólares o más.
Bozovic también citó que Florida acapara cerca de uno de cada cinco, el 20 %, de los compradores internacionales en Estados Unidos, y alrededor de la mitad de ellos son latinoamericanos, según un estudio reciente de Miami Realtors.
Desde Latinoamérica hay una fuga de capitales a Miami "cada vez que la izquierda gana las elecciones", afirma Fernando de Núñez y Lugones, director y cofundador de Vertical Developments, una desarrolladora de bienes raíces.
"Todo ese dinero, casi todo, termina en Estados Unidos y de todo lo que termina en Estados Unidos, aparte termina en Miami, en el sector inmobiliario. Entonces, cada vez que América Latina se resfría, lamentablemente, nosotros nos beneficiamos, pero esa es la verdad", expone a EFE.
El desarrollador tampoco consideró que exista una burbuja inmobiliaria, pero indicó que en Miami el mercado se bifurca en dos: uno de propiedades de construcción antigua que acapara "el 88 % del inventario" y otro de nuevas unidades, que suelen ser de lujo o de rentas cortas.
De Núñez y Lugones indicó que los números globales de Miami no son alentadores porque "hay un inventario viejo que está cayendo en precio", pero "el mercado premium sigue estando muy sólido".