El aumento supone retomar la senda positiva, aunque no alcanza a deshacer el retroceso del 0,4 % registrado el mes anterior, según datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
Entre los sectores que impulsaron el crecimiento en octubre, destaca el de la extracción de minerales y de hidrocarburos, que avanzó un 3,6 % después de dos caídas consecutivas.
Además, la industria automotriz y la química también contribuyeron a la subida, con alzas del 2 % y del 1,3 %, respectivamente.
Por otro lado, el sector farmacéutico y el de los productos derivados del petróleo lideraron las caídas, con retrocesos del 10,8 % y del 3,9 %, respectivamente.
La producción industrial se dejó un 0,5 % en su comparación con el mismo mes del año pasado, pero avanzó un 0,8 % en lo que va de año.
Después de crecer un 3,4 % en 2024, los pronósticos indican que la economía brasileña está en una fase de desaceleración y que crecerá entre un 2 y un 2,5 % este año.
La alta tasa de interés, situada en un 15 % interanual, es vista por la industria como uno de los principales frenos a su expansión.
El Banco Central, por su parte, ha alejado la posibilidad de recortar la tasa a principios del año que viene, ante la necesidad de mantener bajo control la inflación.