Los ataques produjeron daños en las capacidades de suministro y generaron un incendio que fue extinguido por los bomberos, según la misma fuente.
Durante el invierno, con temperaturas de varios grados bajo cero, los rusos han intensificado sus ataques contra la infraestructura energética y de calefacción con lo que aumentan la presión sobre la población civil.
Mientras tanto, en la ciudad de Járkov un dron hizo impacto contra una vivienda matando a una mujer y dejando herida a otra persona, según el alcalde Igor Terejov.