Guterres condenó "enérgicamente" las medidas adoptadas por las autoridades israelís contra la sede de la agencia de la ONU en Sheikh Jarrah, un barrio predominantemente palestino del este de Jerusalén.
"Este recinto es inviolable e inmune a cualquier otra forma de interferencia", afirmó en un mensaje en X.
Además, tildó de "inaceptables" las continuas medidas de escalada contra la UNRWA por parte de Israel.
"Son incompatibles con las obligaciones claras de Israel en virtud del derecho internacional incluidas las que se derivan de la Carta de las Naciones Unidas y la Convención sobre Privilegios e Inmunidades de las Naciones Unidas", añadió su portavoz adjunto, Farhan Haq, en un comunicado atribuido a Guterres.
Excavadoras israelíes comenzaron a demoler este martes el complejo después de que Israel vetara hace un año la actividad de la agencia para los palestinos en su territorio y quitara recientemente la inmunidad a sus inmuebles en una decisión inédita.
El portavoz de UNRWA, Jonathan Fowler, informó a EFE de que "poco después de las siete de la mañana de hoy, las fuerzas israelíes irrumpieron en el complejo de la ONU en Jerusalén Este, obligaron a los guardias de seguridad a salir del recinto y les confiscaron sus dispositivos".
El pasado 30 de diciembre, el Parlamento israelí (Knéset) aprobó una iniciativa con la que despojó a la organización de su inmunidad y decretó la expropiación de sus locales y el corte de sus suministros.
También dio un plazo de 30 días para la expropiación de la sede de la UNRWA en Jerusalén Este y del Centro de Entrenamiento de Qalandia, que forma a jóvenes y está situado también en Jerusalén Este, cerca del puesto militar que lo separa con la capital de Cisjordania, Ramala.
En octubre de 2025, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) concluyó que Israel no ha probado los vínculos que alega entre la UNRWA y Hamás, ni la supuesta falta de neutralidad de la organización, y le ordenó "garantizar las necesidades básicas" de la población civil en Gaza.