Así lo cuenta Paco Pozo, director gerente del servicio de emergencias 061 Andalucía, región donde ocurrió el accidente que causó al menos 42 muertos y más de cien heridos, en declaraciones a varios medios a las puertas del centro cívico Poniente Sur, en Córdoba, donde se concentran las familias de las víctimas en busca de información.
Un centro que, un día más, se ha convertido hoy en un ir y venir de personas que buscan a sus seres queridos, alguna de las cuales ha recibido la triste noticia del fallecimiento de un familiar.
Es ya la tercera noche desde el accidente ocurrido el pasado domingo por el descarrilamiento de trenes de alta velocidad que tuvo lugar en el municipio cordobés de Adamuz.
Tras atender a las víctimas esa noche en la 'zona cero', estos de profesionales, que rebasan el centenar, se ocuparon de una "segunda fase igual de dura": atender a unas familias "que están esperando información".
Desde el centro cívico centralizan esa información para todos los familiares afectados, independientemente de la provincia a la que pertenezcan, bajo la coordinación de sanitarios del 061 Andalucía.
El equipo de atención también lo integran sanitarios del hospital Reina Sofía de Córdoba, psicólogos de la Cruz Roja y del Colegio de Psicólogos, entre otros organismos, que trabajan conjuntamente "arropando" a los familiares y, si llega el caso, comunicar la información de la manera "más empática posible", según indicó Pozo.
Eso llevan haciendo durante estas 48 horas en un centro en el que este martes Pozo calcula que habrán atendido en torno a 60 o 65 personas y que, insiste, permanecerá abierto esta noche, la tercera desde el accidente: "Hoy no se cierra", asegura.