"Inicialmente se tiene los estudios geológicos exploratorios de años pasados, más los que se están llevando adelante que muestran buenos indicios de presencia de tierras raras y otros minerales críticos", declaró el viceministro en la radio local Monumental.
Bejarano detalló que tienen un estudio realizado en la década de 1980 por la minera Amsu y que existen antecedentes de prospecciones realizadas por otras empresas que apuntan a la presencia de tierras raras en la cuenca geológica que comparten Paraguay y Brasil, el segundo país con mayores reservas después de China.
No obstante, dijo que todavía están "distantes de que se lleve adelante una exploración" que permita determinar un "volumen real" de minerales y certificar eventuales reservas que sean "rentables de extraer".
Destacó que la "alta demanda" de minerales críticos y tierras raras, consideradas clave para la transición digital y energética limpia, puede ser una oportunidad de inversiones en proyectos de prospección y exploración de esos recursos en el país.
"En Paraguay no tenemos ninguna reserva certificada, eso hay que subrayarlo, porque somos incipientes y nacientes en esta minería. Todo lo que estamos viviendo va a acelerar este proceso", aclaró.
El viernes pasado, el ministro de Industria y Comercio, Javier Giménez, anunció que en los próximos meses presentarán un proyecto de nuevo código minero para atraer mayores inversiones privadas a este sector, especialmente en el área de los minerales críticos.
Ese mismo día, el canciller paraguayo, Rubén Ramírez, reveló que buscarán crear un "marco de entendimiento" con un grupo de países aliados, entre ellos Estados Unidos, durante la primera reunión ministerial sobre minerales críticos, que se celebrará el 4 de febrero en Washington.
Las tierras raras son un conjunto de 17 elementos químicos que suelen encontrarse unidos en la naturaleza que tienen propiedades magnéticas, luminiscentes y electroquímicas y están presentes en pantallas táctiles, paneles solares, vehículos eléctricos, entre otros.