El decreto, justificado por el Gobierno del ultranacionalista Viktor Orbán con el estado de emergencia por la guerra en la vecina Ucrania, prohíbe de manera retroactiva los procedimientos legales contra esa contribución y ordena cerrar los juicios en marcha
"El Gobierno ya ha tocado fondo muchas veces en el deterioro del Estado de derecho y de la constitucionalidad", afirmó el alcalde de Budapest, el progresista Gergely Karácsony, tras la publicación del decreto, agregando que no recuerda una medida parecida.
El edil recordó que el Tribunal de Budapest declaró ilícito en 2023 que el Gobierno se hubiera incautado de más de 73 millones de euros de las cuentas de la capital, una sentencia que fue recurrida por el Ejecutivo central.
Desde que ganó las elecciones locales en 2019, Karácsony viene denunciando que el Gobierno "asfixia" al Ayuntamiento, en manos de formaciones opositoras, con lo que limita cada vez más la autonomía de la ciudad.
"A partir de ahora, existe un precedente que dice que si parece que un tribunal va a publicar fallos contra la postura del Gobierno en un juicio, basta con promulgar un decreto posterior, para declarar que el Ejecutivo tiene razón y que el juicio debe ser suspendido", subrayó el alcalde.
La 'contribución de solidaridad', introducida durante la pandemia de la Covid, afecta a muchas localidades del país, pero las dirigidas por la oposición se vieron más afectadas por este impuesto, señala la prensa económica.
El 'estado de emergencia por guerra en un país vecino' fue introducido en mayo de 2022 por la mayoría parlamentaria del partido de Orbán, el Fidesz, y autoriza al Ejecutivo a gobernar mediante decretos sin debatirlos en el Parlamento.
En Hungría se celebran elecciones legislativas el 12 de abril y las encuestas prevén una posible derrota de Fidesz -en el poder desde 2010-, frente al mayor partido de la oposición, el conservador Tisza, liderado por Péter Magyar, un disidente de la formación gubernamental.
Según la última encuesta del Instituto Medián, el 51 % de los votantes apoya el Tisza y el 39 % el Fidesz.