Youssouf "recuerda la necesidad imperiosa de resolver las diferencias políticas por medios pacíficos y legales", señaló la organización panafricana en un comunicado.
Asimismo, urgió a las autoridades libias a que "respeten el Estado de derecho y garanticen que se investiguen exhaustivamente las circunstancias que rodean este asesinato y que los responsables rindan cuentas ante la ley".
El presidente de la Comisión (secretariado) de la UA pidió a las partes "moderación y calma" y reiteró el compromiso de la organización para "apoyar al pueblo y a las instituciones libias en sus esfuerzos por lograr una solución duradera, consensuada y pacífica a la crisis política y de seguridad que afecta al país desde 2011".
Saif al Islam Gadafi fue asesinado este martes en su domicilio en Zintan (noroeste), donde varios hombres le dispararon hasta acabar con su vida, según la Fiscalía del país magrebí, que investiga el suceso.
Horas después de los hechos, su asesor, Abdullah Otham, explicó que cuatro hombres armados entraron a su domicilio, "desactivaron los sistemas de alarma y vigilancia, y luego lo mataron".
Tras darse a conocer el asesinato, la Fiscalía nombró una comisión que se desplazó al lugar de los hechos, donde recaba pruebas e investiga las circunstancias del crimen.
Saif al-Islam era considerado el sucesor de su padre, que estuvo en el poder durante 42 años y fue capturado y asesinado tras las revueltas populares de 2011.
La Corte Penal Internacional (CPI) emitió en 2011 una orden de arresto en contra del hijo de Gadafi por supuestos crímenes de lesa humanidad durante la revolución que derrocó a su padre.
Saif al-Islam fue condenado a muerte por un tribunal de Trípoli en 2015 por el uso de la violencia contra los manifestantes que pedían la renuncia de su padre, una sentencia que ha sido cuestionada por las autoridades rivales, aunque la ejecución no se llevó a cabo.
El hijo del dictador presentó su candidatura a los comicios presidenciales de diciembre de 2021 en Libia, que fue rechazada por las autoridades electorales y posteriormente suspendidas las votaciones.
Con el derrocamiento y asesinato de Muamar Gadafi, Libia quedó fragmentada y desde 2014 está dividida en dos áreas -el este, administrado por el mariscal Jalifa Haftar, y el oeste, controlado por el Gobierno de Unidad Nacional (GUN)- sin que haya conseguido hasta la fecha celebrar elecciones y unificar el país.