La caída refleja el efecto de las medidas de respuesta, incluidas las campañas de inmunización, y el declive gradual en el número de personas susceptibles a la infección, ya que el virus se expandió en comunidades con baja cobertura de vacunas.
A pesar del descenso en la región europea de la OMS -que incluye a 53 países, entre ellos Rusia y varias antiguas repúblicas soviéticas-, la cifra excede a la de la mayoría de años en este siglo, varios países registraron más casos que en 2024 y se siguen detectando nuevos incidentes en 2026.
El informe, en cuya elaboración también ha participado UNICEF, resalta que muchos casos podrían haber sido prevenidos con una mayor rutina de vacunación a nivel comunitario y una respuesta más oportuna a los brotes.
"Más de 200.000 personas en nuestra región enfermaron de sarampión en los últimos tres años. A menos que cada comunidad alcance el 95 % de cobertura de vacunación, cierre las brechas de inmunidad en todas las edades, refuerce el control sanitario y asegure una respuesta rápida, este virus muy contagioso seguirá expandiéndose", señaló en un comunicado el director de OMS-Europa, Hans Kluge.
Kluge calificó que erradicar el sarampión es "esencial para la seguridad sanitaria nacional y regional".
"Aunque los casos se han reducido, las condiciones que provocaron el resurgimiento de esta enfermedad mortal en años recientes permanecen y deben ser abordadas", apuntó la directora regional para Europa y Asia Central de UNICEF, Regina De Dominicis.
La OMS advierte de que el sarampión es uno los virus más contagiosos, doce veces más que la gripe, y que por cada persona que lo contrae, hasta otras 18 no vacunadas pueden ser infectadas.