"Creo que es la junta directiva más importante, sin duda en términos de poder y prestigio. Nunca ha habido nada parecido, porque estos son los líderes mundiales más importantes", dijo Trump al abrir la cita.
Los presidentes de Argentina, Javier Milei; de Paraguay, Santiago Peña, y de Hungría, Viktor Orbán, asisten a la reunión, con sede en el Instituto de Paz de Washington, recientemente rebautizado con el nombre del líder republicano.
Otros participantes incluyen al mandatario indonesio, Prabowo Subianto, y los líderes de Camboya, Hun Manet; y de Vietnam, To Lam, así como representantes de Arabia Saudí, Indonesia, Emiratos Árabes Unidos, Turquía, Uzbekistán, Arabia Saudita, Catar, Pakistán, Marruecos, Kuwait, Jordania, Bielorrusia, Bulgaria y Kosovo.
A su llegada, el mandatario estadounidense saludó a los asistentes acompañado por el vicepresidente, JD Vance, el secretario de Estado, Marco Rubio, su jefa de Gabinete, Susie Wiles, así como los enviados especiales Steve Witkoff y su yerno, Jared Kushner.
"Creo que deberíamos sonreír", dijo Trump en tono de broma mientras se tomaba una foto grupal.
Se espera que también tomen la palabra Rubio y Vance.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, no estará presente en la capital estadounidense en su representación de su país y en su lugar enviará al ministro de Exteriores, Gideon Saar.
México, Rumanía, Italia y República Checa participarán como observadores, al igual que la comisaria europea para el Mediterráneo, Dubravka Suica.
Este lunes, Trump dijo que la Junta de Paz trabajará con las Naciones Unidas "en algunos casos", y reiteró que la entidad irá "más allá de Gaza", enfocándose en "la paz en todo el mundo".
El republicano ha resaltado el "potencial ilimitado" de la organización, creada inicialmente para supervisar el plan de paz en el enclave palestino tras el fin del conflicto entre Israel y Hamás y que posteriormente se amplió con el objetivo de impulsar la resolución de otros conflictos internacionales.