En la estación alpina de Sankt Anton am Arlberg, una gran avalancha sepultó a cinco personas, y dos de ellas ya habían fallecido cuando llegaron los equipos de rescate con tres helicópteros.
De los otros tres rescatados, uno de ellos se encontraba muy grave y murió horas después en el hospital, informó la radio pública ORF. De los dos supervivientes uno se encuentra grave y otro sufre heridas leves.
Por el momento no existen datos sobre la nacionalidad de los fallecidos.
En Nauders, una zona cercana a la frontera con Italia, un alemán de 42 años murió tras ser arrastrado y sepultado por un alud de unos 400 metros de ancho cuando esquiaba fuera de pista con su hijo de 16 años.
El menor, que quedó herido en la superficie, pudo avisar a los servicios de rescate, pero cuando los equipos llegaron en helicóptero solo pudieron certificar la muerte del hombre.
El joven se encuentra hospitalizado en estado grave.
En Vorarlberg, el estado federado situado más al oeste, un austríaco que practicaba snowboard murió al ser sepultado por una avalancha en la estación de Sonnenkopf, mientras que otro que lo acompañaba resultó ileso.
Las autoridades han pedido especial cautela a los aficionados a los deportes de invierno porque las amplias nevadas de las últimas semanas conllevan que las avalanchas sean más frecuentes y peligrosas.
Los servicios de emergencia informaron de 32 salidas por aludes a lo largo de este viernes y de unas 200 desde la semana pasada.
Sólo en la última semana diez personas han muerto por aludes en distintas partes del país centroeuropeo.