Después de que el máximo tribunal estadounidense considerara el pasado viernes que Trump se excedió al abanderar la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) para imponer gran parte de sus impuestos aduaneros sobre otros países, el mandatario se vio obligado a firmar una orden ejecutiva ese mismo día para establecer "el fin de ciertas acciones tarifarias".
Entre los aranceles que la Administración Trump se ha visto forzado a cancelar se cuentan los que impuso Trump contra los suministradores de crudo a Cuba en una orden ejecutiva, la 14380, firma da por el propio Trump el pasado 29 de enero de 2026.
Esa orden 14380 establecía que, al considerar que las actividades del Gobierno cubano son una amenaza nacional para EE.UU., "se puede imponer un arancel ad valorem adicional a las importaciones de bienes que sean productos de un país extranjero que venda o suministre de otra manera, directa o indirectamente, petróleo a Cuba".
Al estar amparada en apartados de la IEEPA, la implementación de dichos castigos aduaneros ha tenido que ser desactivada.
Sin embargo, la orden del pasado viernes estipula que la "emergencia nacional" declarada con respecto a Cuba "permanece en vigor", por lo que no se prohíbe categóricamente a EE.UU. imponer aranceles u otras medidas comerciales futuras contra países que suministren petróleo a la isla si están reguladas por otras figuras legales.
Esto deja por el momento en el aire la posibilidad de Washington de castigar o no a día de hoy a un país que facilite crudo a Cuba.
En enero, tras la captura de Nicolás Maduro, EE.UU. puso fin al flujo de petróleo venezolano a Cuba. Esto, sumado a los aranceles para otros suministradores, ha dejado a la isla gravemente afectada por la falta de combustible.