"Europa nunca ha pretendido escalar ni provocar ningún conflicto (...) Creo que Europa debe defender sus intereses. Me parece que nosotros no podemos ni ofender ni ser ingenuos, y merecemos un respeto", dijo en declaraciones a EFE antes de participar en un seminario en el Parlamento Europeo sobre el papel de la Unión Europea (UE) en América Latina.
La política española apostilló que la UE merece "también un respeto en la aplicación previsible de aquellos acuerdos que se alcancen y en la voluntad de un trato equitativo, justo, razonable, transparente a los bienes y servicios" que se exporten a Estados Unidos.
"Del mismo modo queremos también el cumplimiento de las normas, de los estándares ambientales, sociales, de transparencia con respecto a eventuales ayudas de Estado a los productos y servicios que llegan al mercado interior europeo", manifestó.
Ribera recalcó que "Europa siempre ha entendido que Estados Unidos es un socio" y que "es una pena que en estos momentos su política comercial se sustente en la voluntad de imponer mejores condiciones para sus productos que para los que llegan a Estados Unidos".
A este respecto, señaló que quienes se han visto afectados "en primera instancia de forma importante" en la guerra comercial "son también los ciudadanos y las empresas americanas".
"Yo creo que a Donald Trump sí le afecta lo que ocurre en el resto del mundo, del mismo modo que cuando se elevó el tono en relación con Groenlandia o eventuales aranceles adicionales a los países que habían mostrado su solidaridad con Dinamarca, se produjeron efectos en las bolsas americanas y se produjo una corrección por parte del presidente (estadounidense)", aseveró la comisaria europea.
Del mismo modo, apuntó que, "con cautela, habrá que estudiar esa sentencia del Tribunal Supremo (estadounidense) y con firmeza habrá que defender las posiciones de la Unión Europea".
Varios gobiernos europeos - entre ellos el alemán y el italiano este lunes - y la Comisión Europea han pedido a la Administración estadounidense claridad con respecto a los nuevos aranceles del 15 % - inicialmente del 10 % - en respuesta a un fallo de la Corte Suprema de EE.UU., que tumbó su política arancelaria al considerar que se extralimitó en los poderes de emergencia invocados por Trump para imponer gravámenes a los socios comerciales de Washington.