Las heridas del hijo del fallecido ayatolá Alí Jameneí explican en parte -indica el periódico- por qué no ha sido visto en público ni en vídeo ni ha publicado ningún comunicado desde que el domingo fue nombrado por los clérigos de Irán como sucesor de su padre, asesinado en la primera ola de ataques de la guerra el 28 de febrero.
No obstante, otro factor clave es la preocupación de que cualquier comunicación, incluso por escrito, pueda revelar su ubicación y ponerle en peligro, aseguraron al diario tres funcionarios iraníes, que pidieron el anonimato.
El nuevo líder supremo iraní se encuentra consciente y refugiado en un lugar seguro con capacidad limitada de comunicación con el exterior, señalaron las fuentes.
Dos cargos militares israelíes confirmaron al periódico que la inteligencia de Israel informó, incluso antes del nombramiento de Mojtaba Jameneí, que había sido herido en las piernas, aunque no está claro el alcance ni la gravedad de esas lesiones.
Varias organizaciones y medios iraníes han usado en los últimos días la expresión "el veterano de guerra herido" para referirse al nuevo líder, una figura envuelta en misterio cuya madre, esposa y uno de sus hijos han muerto también en los ataques israelíes y estadounidenses, asegura el New York Times.