"El 18 de marzo de 2026 no habrá vuelos regulares en el aeropuerto BER debido a una huelga", informó este lunes la empresa responsable de la infraestructura aeroportuaria en un mensaje en su página web.
"Le rogamos que se informe sobre los cambios de reserva y las opciones de viaje alternativas", abundó el mensaje de uno de los aeropuertos de Alemania con más tráfico.
En su convocatoria de la huelga, Ver.di criticó la "actitud obstruccionista" de la patronal.
En la segunda ronda de negociaciones, la patronal presentó una oferta que la comisión negociadora rechazó por considerarla innegociable y que contempla un aumento salarial por etapas con vigencia hasta el 31 de diciembre de 2028.
Así, hasta junio de este año no habría aumento, a lo que seguiría a partir de julio un incremento del 1 %; a partir de julio de 2027, del 1,5 % ; y otro 1 % a partir de mayo de 2028.
"No se trata de una oferta seria, sino de una provocación en la mesa de negociación. El que ofrece a los trabajadores prácticamente solo un 1 % más de salario al año durante varios años, mientras que el coste de la vida aumenta, no muestra ningún tipo de reconocimiento por su trabajo", afirma Holger Rößler, jefe negociador de Ver.di, en un comunicado.
Además, la patronal cuestionó abiertamente las ventajas previstas en el convenio colectivo para los afiliados a Ver.di y se negó a renegociar y volver a poner en vigor el convenio colectivo de formación, que en el pasado había demostrado su eficacia como instrumento para garantizar una buena formación en el aeropuerto de Berlín-Brandeburgo, agregó el comunicado sindical.
Desde el punto de vista de Ver.di, el comportamiento de la patronal demuestra claramente que, sin presión, no cabe esperar ningún avance, por lo que la huelga convocada para el miércoles es una consecuencia directa de la actitud de rechazo de la parte empresarial a presentar una oferta negociable.
"Los trabajadores del BER mantienen el aeropuerto en funcionamiento día tras día. Se merecen respeto y un convenio colectivo que reconozca su trabajo", concluyó Rößler.
La próxima ronda de negociaciones está prevista para el 25 de marzo y, para entonces, Ver.di espera que la patronal presente una oferta notablemente mejorada.
El sindicato negocia actualmente con la empresa gestora del aeropuerto de Berlín-Brandeburgo un aumento salarial para unos 2.000 empleados de al menos el 6 %, con un mínimo de 250 euros adicionales al mes por grupo o categoría, con una vigencia de doce meses.
Además, reclama un día libre adicional para los afiliados al sindicato.