El Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento informó en un comunicado que este contrato permitirá financiar la Fase 1 de un programa de inversión orientado a mejorar y ampliar los servicios de agua potable y saneamiento en las cuencas de Lurín, en el centro del país y del Titicaca, en el sur.
"Este programa incorpora el enfoque de economía circular que permitirá ampliar la cobertura de servicio y mejorar la calidad ambiental. En el caso de Puno, que contribuirá directamente a la preservación del lago Titicaca", afirmó el presidente interino, José María Balcázar, en el acto protocolar celebrado en Palacio de Gobierno.
Los recursos económicos serán destinados principalmente a intervenciones en la región de Puno, en la cual destaca la ejecución de una gran obra que permitirá brindar servicios de agua potable y saneamiento de calidad a más de 154.000 habitantes, mediante la instalación de 10.207 nuevas conexiones de agua potable y 6.865 conexiones de alcantarillado.
Asimismo, el financiamiento permitirá elaborar dos expedientes técnicos para la construcción de plantas de tratamiento de aguas residuales en Lurín y Pachacamac, en Lima, y estudios de preinversión para cinco plantas en las localidades de Ayaviri, Moho, Puno, Ilave y Juli, en Puno.
"Este convenio tiene más de 200 kilómetros de redes y tuberías. Es importante porque también se va a construir una nueva planta de tratamiento de agua potable, bajo la automatización mediante el sistema Supervisión, Control y Adquisición de Datos (SCADA), que lleva modernidad", expresó el ministro de Vivienda, Wilder Sifuentes Quilcate.
Por su parte, el ministro de Economía y Finanzas, Rodolfo Acuña, resaltó que el proyecto incorpora un enfoque de economía circular, que permitirá el reúso seguro del agua y una gestión más eficiente del recurso hídrico, contribuyendo a reducir la contaminación, proteger los ecosistemas y promover el desarrollo en las zonas intervenidas.
El programa integral contempla una inversión total que supera los 2.200 millones de soles (632 millones de dólares o 545 millones de euros) en sus dos fases y contribuirá al desarrollo social y económico de las regiones Puno y Lima, promoviendo soluciones sostenibles que garanticen servicios básicos de calidad para las familias peruanas.