Tras 18 meses de exhibición, la pieza de aluminio fundido pintada a mano por el artista colombiano Iván Argote se ha convertido en un fenómeno social, generando desde peticiones de firmas para que se quede permanentemente hasta pases de modelos con vestimenta de pájaros para celebrar el Día Nacional de la Paloma, el 13 de junio.
"Ha sido un año y medio muy lindo de mucho contacto con los neoyorquinos y con gente de fuera. Mi trabajo reflexiona sobre cómo usamos el espacio público y qué es lo que decidimos celebrar", explica a EFE Argote, que dice que a diario recibe a través de sus redes mensajes de gente que ha ido a visitar su obra.
Para Argote, 'Dinosaur' es, en esencia, una pregunta sobre la empatía: "¿Cómo podemos amar al que no es amado? (...) de repente esta paloma, que es marginal y que a veces es rechazada, se vuelve un icono querido".
Con esta obra, el creador recuerda que estos animales llegaron de Europa en el siglo XIX como mensajeros de guerra y mascotas, convirtiéndose en inmigrantes que, al igual que millones de humanos, hicieron de Nueva York su hogar.
Cecilia Alemani, directora y jefa de curaduría de High Line Art, confesó a EFE que incluso ella, habiendo crecido en Milán rodeada de estas aves, cambió su percepción gracias a la obra.
"La pieza de Iván destacó de inmediato. Hay una reflexión profunda sobre quién es bienvenido en nuestras ciudades, quién es nativo y quién pertenece aquí", afirma.
A pocas horas de que la grúa retire la estructura, el goteo de curiosos que acuden a inmortalizarse junto a esta grandiosa paloma es incesante.
Entre ellos se encuentra Christine, residente de Nueva Jersey, quien viajó específicamente para verla antes de que alce el vuelo.
"Es hermosa, un símbolo de la ciudad. Me da tristeza que se vaya", comenta mientras observa la figura. Para ella, la obra captura la "esencia extraña" que hace que Nueva York sea única.
Christine, que incluso ha rescatado palomas heridas en el pasado, defiende la inteligencia de estas aves a menudo despreciadas: "Merecen mucho más respeto del que reciben. Las palomas de aquí son fuertes; ves algunas con una sola pata o sin dedos, y aun así saben qué hacer para sobrevivir".
Por su parte, Massimo Rossi, un turista italiano que visita la ciudad durante una semana, no pudo ocultar su asombro al verla en persona tras haberla descubierto en internet.
"Es interesante ver una paloma de este tamaño, te hace sonreír", anota a EFE Rossi.
Este sábado 21 de marzo, el parque elevado celebrará "Farewell, Dinosaur" (Adiós, Dinosaurio), una despedida oficial que contará con la presencia de Argote, música de DJ Tommy Sparks y concursos de trivia sobre aves.
Los asistentes podrán tomarse una última fotografía profesional con la escultura antes de que esta parta hacia la colección de un comprador privado, cuyo nombre permanece en el anonimato.
A pesar de pasar a manos privadas, el espíritu de la obra seguirá siendo público. "La paloma se va a ir un tiempo a descansar y luego estamos planeando un pequeño 'tour' por distintas ciudades", adelanta el artista colombiano.
Siguiendo la normativa de rotación de las esculturas del High Line, que establece un periodo de 18 meses para las obras del "Plinth" (las que se ponen el pedestal del High Line), 'Dinosaur' será reemplazada a finales de abril por una propuesta diametralmente opuesta.
Se trata de 'The Light That Shines Through the Universe' (La luz que brilla a través del universo), del artista vietnamita Tuan Andrew Nguyen. Con 8,2 metros de altura, será la escultura más grande instalada en el parque hasta la fecha.
La nueva pieza representa a uno de los Budas de Bamiyán destruidos en Afganistán en 2001 y, según Alemani, será una obra "espiritual y meditativa" sobre la transformación de la violencia en paz y tolerancia.
"Es un sentimiento muy diferente al de la paloma y responde de forma profunda a los tiempos que vivimos", concluye la curadora italiana.