La nueva normativa del Instituto Brasileño del Medio Ambiente y los Recursos Naturales Renovables (Ibama) establece criterios más estrictos de rastreabilidad, control sanitario y sostenibilidad para la exportación, importación y reexportación de esta especie migratoria, según el comunicado del Ministerio de Medio Ambiente.
La medida, que fue presentada por el presidente de la COP15, João Paulo Capobianco y el presidente del Ibama, Rodrigo Agostinho, en la ciudad brasileña de Campo Grande, prohíbe la exportación de aletas separadas del cuerpo.
Asimismo veta la retención de hembras y ejemplares jóvenes y fija un límite máximo de captura del 20 % por cruce de pesca destinado al comercio exterior.
Además establece que las operaciones quedarán restringidas a recintos aduaneros previamente autorizados para el desembarco de las cargas, incluyendo puertos y aeropuertos, y estarán sujetas a inspecciones técnicas y análisis de laboratorio.
La norma también exige la licencia que regula el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) y la comprobación del origen legal para todas las operaciones, además de impedir la entrada al país de especies de tiburones clasificadas como amenazadas de extinción.